La decisión de empezar terapia
- Psiatodo Consultas
- 7 mar
- 1 Min. de lectura
Solemos vivir sin pensar mucho en nosotros mismos, ocupados por las tareas de la vida cotidiana y las personas que nos rodean, son cada vez menos los momentos en los que nos detenemos a reflexionar. Generalmente el malestar se instala lentamente, pero solo cuando los síntomas, los impedimentos y el sufrimiento es grande es que consideramos la posibilidad de buscar ayuda.
La decisión de empezar terapia nunca es fácil y casi siempre viene acompañada de un periodo de mucha postergación. Entre darnos cuenta que algo viene mal y animarnos a consultar suele transcurrir mucho tiempo, esto sucede por múltiples factores pero también por desconfianza en la terapia, no saber cómo funciona y sí funcionara es un punto que deja a mucha gente a mitad de camino con sus problemas.
Aprendemos a normalizar el malestar, el estrés, los conflictos, y de hecho hasta solemos convencernos de que esa es la única forma de vivir. En un proceso terapéutico vamos desarmando nuestras creencias acerca del mundo y las personas para poder implicarnos en nuestra realidad de una forma diferente y no creer que las cosas pueden ser solo de una forma.
El proceso terapéutico implica acercarse a uno mismo y los modos que tenemos de estar y ser en el mundo. Es cierto que como todo proceso no posee garantía de éxito. Pero si la posibilidad del fracaso nos retiene de la probabilidad de intentar, allí ya tenemos un primer indicador de que el trabajo terapéutico puede que sea necesario.




Comentarios